Escapada con niños a la zona de Oporto y Norte de Portugal





Hace unas semanas estuve con mi amiga Ari Magritte y otros amigos visitando una parte importante del norte de Portugal y los dos nos quedamos con ganas de investigar más. Nuestra idea es volver a escaparnos con niños al Norte de Portugal, cada uno con sus ahijados, yo tengo tres...



Nuestro plan ya lo tenemos preparado y vamos a compartirlo con vosotros, con opciones para tiempo soleado o algo más lluvioso. Si preferís buscar nuevas opciones cuando ya estéis allí, podéis acudir a cualquiera de sus oficinas de turismo interactivas de Turismo do Porto e Norte de Portugal para configurar vuestra propia  ruta o para consultar todo lo que necesitéis. Igualmente, si sois más previsores y preferís llevar todo bien atado desde casa, podéis acceder a todos sus contenidos a través de internet.

La ruta que haremos nosotros empezará por Ponte Da Barca. Este pintoresco pueblo resulta ser una cápsula de historia en medio de las montañas. Nuestra idea es llegar el viernes por la tarde a Tempus Hotel Spa, dejar todo en la habitación y salir a recorrer el centro histórico, por el que discurre el río Lima. Al regresar al hotel, un ratito con los niños en el SPA los dejará felizmente tranquilos para ir directos a cenar en el restaurante acristalado del hotel y a descansar.






Ya por la mañana, seguiremos la ruta que bordea el río, buscando minerales y muestras de hojas para aprender a identificar especies de plantas, observar las aves que salen a saludarnos y estar atentos a la vida que discurre por el río.

Comeremos en a Adega do Artur, famosa por sus carnes, y visitaremos el Castillo de Lindoso, rodeado de hórreos. Un lugar ideal para que los niños aprendan cómo se organizaba la vida en la edad media y desde luego un lugar de donde nos traeremos de recuerdo unas cuantas fotos.















Una alternativa a estos planes es visitar el Parque Biológico de Gaia , que contiene una enorme riqueza biológica. Nació en 1982 y es uno de los primeros parques biológicos de Europa. Nació ya con el objetivo último de promover y desarrollar la educación medioambiental. Se trata de un buen plan haga el tiempo que haga, ya que allí se celebran talleres y también cuenta con un observatorio astronómico, así que hay opciones para días con clima más intempestivo.

Si luce el sol, es posible ver a un montón de animales en su medio de vida. ¡Muchos de ellos son especies que estaban en vías de extinción y han sido recuperadas en el parque! Es el caso, por ejemplo, del bisonte europeo, ¡un animal que ya cazaban los romanos!







La noche del sábado la pasaremos en plena montaña. En el hotel rural Quinta de Novais , la sensación de desconexión es inmejorable. Cuenta además con gimnasio, piscina (que les encantará a los niños) y todas las comodidades, pero donde sobre todo disfrutaremos de un verdadero despertar en las montañas, rodeados de naturaleza y respirando aire puro.









Si el domingo nos sentimos con fuerzas y brilla el sol, practicaremos alguna de las actividades a las que invita el río Paiva, en Espiunca: allí es posible practicar deportes acuáticos durante todo el año: barranquismo, piraguas, rafting... Hablaremos con Clube do Paiva  para practicar la más segura con niños y que nos deje bien cansados para dormir estupendamente cuendo lleguemos a casa por la noche.







Si finalmente el tiempo no acompaña o si nos vemos con pocas fuerzas para los deportes de agua, la alternativa será la piscina Foz do Cávado en Esposende. Se trata de una piscina de olas, en el interior del edificio. En la zona exterior, piscina salada.

En esta época, elegiremos seguramente la zona interior, pero el exterior en verano promete ser un gustazo. Ya que los precios para acceder varían según edad, época del año, tiempo de estancia y demás, mejor os dejamos el enlace y así podéis ver fotos del interior.







Si en algún momento sale el sol, Esposende resulta ser todo un rincón para disfrutar con niños: desde su parque de juegos con forma de barco pirata, su carril bici de más de 3Km de largo, o simplemente el paseo para peatones... hasta la posibilidad de contratar un paseo en barco por su costa para poder ver de cerca la flora y fauna que habita en sus marismas. 

Antes de volver, pararemos en Viana do Castelo para tomar unas natas con un chocolate en la Confiteria de Natario, una de mis favoritas.





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2 comentarios:

  1. Muito bem. Foi pena não ter aproveitado o Sea Life, no Porto. As crianças iam adorar.

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    1. Obrigado Dylan, temos que voltar lá. Um fantástico lugar o Sea Life

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